6 errores de primeros auxilios que son más peligrosos de lo que pensamos.

Tratar correctamente y de manera rápida una lesión, puede tener un efecto enorme a la hora de recuperarnos. Aun así muchas veces nos equivocamos a la hora de curarnos a nosotros mismos. Ahora te vamos a mostrar los errores más comunes a la hora de aplicar primeros auxilios.

primeros auxilios

1. No tratar una quemadura el tiempo suficiente

Olvídate de utilizar mantequilla o hielo para aliviar el dolor de la piel quemada, lo mejor que hay es utilizar agua fría. Pero no es suficiente durante unos segundos o minutos, lo que tenemos que hacer es por lo menos poner la quemadura 20 minutos en contacto con agua. El calor de la quemadura viaja profundamente en nuestra piel, donde puede llegar a continuar destruyendo tejido, aunque hayamos enfriado la superficie. Haciendo esto adelantaremos mucho la recuperación.

2. Inclinar la cabeza atrás cuando nos sangra la nariz

Esto puede provocar que la sangre fluya hacia la garganta, lo cual puede provocarnos toser, y podría obstruir nuestra respiración. En vez de esto, lo que tenemos que hacer es aplicar presión directamente pellizcando la nariz, pero mantener una posición neutral de nuestra cabeza con la barbilla paralela al suelo.

3. Aplicar calor en un esguince o fractura

Lo que hay que hacer es al contrario, utilizar hielo, ya que ayuda a disminuir la hinchazón. Si aplicamos calor, haremos que el flujo sanguíneo aumente, lo cual puede provocar que la hinchazón empeore.

4. Tratar de retirar algo que se nos ha metido en el ojo.

Ya que si hurgamos con nuestro dedo, podemos irritar o empeorar la herida y conducir a un daño permanente. En lugar de esto, lo mejor es proteger el ojo y utilizar papel para taponar nuestro ojo e ir a solicitar ayuda. La única excepción es si nos cae algún producto químico en el ojo, en ese caso lavar el ojo con agua durante 15 minutos.

5. Quitar una gasa con una herida que todavía sangra

Si la almohadilla está todavía empapada, mejor no quitar y reemplazarla, puedes añadir otra gasa en la parte superior. Si retiramos una gasa con una herida todavía sangre, eliminaremos los factores de coagulación que evitan el sangrado y podremos provocar que la herida comienza a sangrar de nuevo.

6. No solicitar ayuda médica después de un accidente de tráfico.

Si has sufrido un accidente de auto grave, debes acudir a un hospital para realizarte revisiones médicas. La adrenalina que hayamos segregado puede enmascarar el dolor inicialmente. Puede que empecemos a son ir los efectos de una lesión de 10 minutos a dos horas después del accidente. Además de esto es muy importante y nos puede ayudar a descartar hemorragias cerebrales o roturas de hueso.