Cómo detectar posibles trastornos mentales

En muchas ocasiones los trastornos mentales se conciben casi como un tema tabú del que no hay que hablar más que en la intimidad. Y, aunque es cierto que no son temas para comentar con cualquiera, tampoco hay de qué avergonzarse en ningún caso. A principios de año el Instituto Nacional de Estadística arrojaba un poco de luz sobre este asunto y revelaba que un 25% de los españoles padece, ha padecido o padecerá una enfermedad mental. En esta situación que vive el país ha tenido mucho que ver, como era de esperar, la crisis económica que ha llevado a que muchas personas se vean sometidas a más estrés del habitual y a tener que lidiar con situaciones a las que no estaban acostumbrados. Obviamente, en el momento en el que se nota que algo no va como debería lo mejor es acudir a los profesionales.

Son los psiquiatras los que pueden determinar si se padece algún tipo de enfermedad y dar con la correcta para su correspondiente tratamiento. Se aconseja, así mismo, que se busque uno que quede cerca para poder realizar consultas personales, de ser necesario. Por ejemplo, si se reside en la capital, lo mejor es emplear el buscador de Internet con los términos ‘psiquiatra Madrid‘ y escoger aquel que de más confianza o esté mejor valorado. Vamos a tratar de resumir aquellos aspectos que suelen ser relevantes para darse cuenta de que algo está pasando.

  1. Ansiedad. La ansiedad no es mala de por sí, si se sabe llevar. Es una reacción natural de las personas ante situaciones de estrés. El problema viene cuando la ansiedad se apodera de esa persona quien llega a tener ansiedad, incluso, ante situaciones que no suponen ninguna amenaza. Este tipo de personas suelen ser un poco más nerviosas y muestran su angustia de una u otra forma. De reprimirlo, puede ser peor y que el ataque de ansiedad llegue cuando menos se le espera, lo que lleva a más ansiedad de por sí. Alguna de las áreas de la vida cotidiana (o varias de ellas) se suelen ver trastocadas.
  2. Cambios en el estado de ánimo. Hay personas que pasan de estar alegres a tristes y, otra vez, alegres en un abrir y cerrar de ojos y eso suele ser síntoma de algo más. Esto puede indicar algún tipo de trastorno como un trastorno bipolar o depresivo.
  3. Cuestiones alimentarias. Sí, el plano físico influye en el mental y viceversa. En un mundo creado donde la imagen tiene que ser perfecta de acuerdo a unos cánones preestablecidos, de no cumplirlos puede suponer que haya personas que tomen medidas perjudiciales para su salud creyendo que así estarán mejor o que serán más aceptadas por la sociedad (hablamos de cuestiones como anorexia o bulimia)
  4. Trastorno antisocial. Las personas que lo padecen suelen evitar el contacto con otras personas y sus conductas pueden ser muy radicales, incluyendo violencia, mentiras, agresividad o robos.

Por supuesto, hay muchos otros síntomas que pueden indicar que algo ocurre. Lo más importante es que uno mismo (o quien esté alrededor) se den cuenta de esto y acudan a un especialista. No hay nada de lo que avergonzarse, pero, de vez en cuando, todo el mundo necesita ayuda para salir de una determinada situación y dejarlo sólo puede acarrear mayores problemas.

El poder del pensamiento positivo

El pensamiento positivo es una actitud mental y emocional que se enfoca en el lado brillante de la vida y espera resultados positivos.

Una persona positiva espera felicidad, salud, éxito, y cree él o ella puede superar cualquier obstáculo o dificultad.

El pensamiento positivo no es un concepto que todo el mundo cree y sigue. Algunos, lo consideran como una tontería, y se burlan de las personas que lo siguen. Sin embargo, hay un número en crecimiento de personas, que aceptan el pensamiento positivo como un hecho, y creen en su efectividad.

Parece que este tema está ganando popularidad, como se evidencia a través de muchos libros, cátedras y cursos sobre él.

Para usarlo en tu vida, necesitas más que solo estar consciente de su existencia. Necesitas adoptar la actitud de pensamiento positivo en todo lo que haces.

Cómo Funciona el Pensamiento Positivo

La siguiente historia ilustra cómo funciona este poder:

Allan aplicó para un nuevo empleo, pero no creía que lo obtendría, debido a que su auto-estima estaba baja, y se consideraba a sí mismo como un fracaso e indigno de éxito.

Él tenía una actitud negativa hacia sí mismo, y por lo tanto, creía que los demás solicitantes eran mejores y estaban más calificados que él.

La mente de Allan estaba ocupada con pensamientos negativos y temores respecto al empleo, durante toda la semana previa a la entrevista de trabajo. En realidad, él esperaba fallar.

El día de la entrevista, se levantó tarde, y para su horror descubrió que la camisa que planeaba usar estaba sucia, y la otra necesitaba plancharse. Ya era muy tarde, y salió vistiendo una camisa arrugada sin tomar el desayuno.

Durante la entrevista, estaba tenso, negativo, hambriento y preocupado por su camisa. Todo esto, distrajo su mente y le dificultó enfocarse en la entrevista. Su comportamiento en general causó una mala impresión, y en consecuencia, se materializó su temor y no obtuvo el empleo.

Jim también aplicó para el mismo empleo, pero abordó el asunto en una forma diferente. Él estaba seguro de que iba a obtener el empleo. Durante la semana previa a la entrevista, con frecuencia se visualizaba a sí mismo causando una buena impresión y obteniendo el empleo.

En la noche anterior a la entrevista, preparó la vestimenta que iba a usar, y se fue a dormir un poco más temprano. El día de la entrevista, se levantó más temprano de lo usual, y tuvo mucho tiempo para comer su desayuno, y luego llegar a la entrevista antes de la hora programada.

Jim causó una buena impresión y obtuvo el empleo.

¿Qué aprendemos de estas dos historias? ¿Se usó alguna magia? No, todo sucedió de forma natural.

El Pensamiento Positivo es una Forma de Vida

Con una actitud positiva experimentamos placer y sentimientos de felicidad. Esto trae brillo a nuestros ojos, más energía, felicidad y éxito. Incluso nuestra salud es afectada en una forma beneficiosa. Caminamos erguidos, nuestra voz es más poderosa, y nuestro lenguaje corporal muestra la forma en la que nos sentimos.

Los pensamientos positivos y negativos son contagiosos.

Nosotros afectamos y nos vemos afectados por las personas que conocemos, de una forma u otra. Esto sucede instintivamente y en un nivel subconsciente, a través de las palabras, pensamientos y sentimientos, y a través del lenguaje corporal.

¿Es de extrañar que queramos estar rodeados de personas positivas, y preferimos evitar a las negativas?

Las personas están más dispuestas a ayudarnos, si somos positivos, y les desagradan y evitan a cualquiera que transmita negatividad.

Los pensamientos, palabras y actitud negativos, crean sentimientos, estados de ánimo y comportamientos negativos e infelices. Cuando la mente está negativa, un veneno es liberado en nuestra sangre, lo cual causa más infelicidad y negatividad. Esta es una forma de sentirse fracasado, frustrado y decepcionado.

Instrucciones y Consejos para el Pensamiento Positivo

Para convertir la mente hacia lo positivo, se requiere de un trabajo interno, ya que la actitud y pensamientos no cambian en una noche.

  1. Lee sobre este tema, piensa en sus beneficios, y persuádete a ti mismo de intentarlo. El poder de tus pensamientos es un gran poder que siempre está moldeando tu vida. Esta modelación por lo general se hace inconscientemente, pero es posible hacer que el proceso sea consciente. Incluso si la idea parece extraña, inténtalo. No tienes nada que perder, sino mucho que ganar.
  2. Ignora lo que otras personas digan o piensan sobre ti, si descubren que estas cambiando tu forma de pensar.
  3. Usa tu imaginación para visualizar solo situaciones favorables y beneficiosas.
  4. Usa palabras positivas en tus diálogos internos, o cuando hablas con otros.
  5. Sonríe un poco más, ya que esto ayuda a pensar positivamente.
  6. Una vez que un pensamiento negativo entra en tu mente, tienes que estar consciente de él y esfuérzate por reemplazarlo por uno constructivo. Si los pensamientos negativos regresan, reemplázalo nuevamente con uno positivo. Es como si tuvieras dos imágenes frente a ti, y tienes que escoger mirar una de ellas, e ignorar la otra. La persistencia eventualmente le enseñará a tu mente a pensar positivamente, y a ignorar pensamientos negativos.
  7. En caso de que experimentes resistencia interna y dificultades para reemplazar los pensamientos negativos con positivos, no te rindas, pero sigue buscando solo los pensamientos beneficiosos, buenos  y felices en tu mente.
  8. No importa cuáles son tus circunstancias en el momento actual. Piensa positivamente, espera solo resultados y situaciones favorables, y las circunstancias cambiarán en consecuencia. Si perseveras, transformarás la forma en que piensa tu mente. Puede tomar algo de tiempo para que los cambios tomen lugar, pero eventualmente lo harán.
  9. Otra técnica útil es la repetición de afirmaciones. Esta técnica es similar a la visualización creativa, y puede usarse en conjunto.

Señales de Alerta de Que Tu Adolescente Puede Estar Luchando con un Trastorno Alimenticio

Como padres, puede ser muy difícil decir qué es lo que realmente está detrás del reciente deseo de tu hijo adolescente de perder peso, ese nuevo interés en alimentos “saludables”, o preocupación por  la comida.

Hay que tener consciencia los signos de alerta que pueden indicar que alguien está luchando con un desorden alimenticio.

No hay un manual para decirte si tu hijo está secretamente luchando con la anorexia, bulimia o trastorno por atracón. Los trastornos alimenticios con frecuencia prosperan en secreto y en silencio. Muchos niños pueden no estar conscientes de que están comenzando a caer en una enfermedad mental que amenaza la vida.

Las siguientes son algunas de las señales de alertas comunes que pueden significar que tu hijo adolescente está luchando con un trastorno alimenticio.

Rituales de alimentación o comportamientos extraños de alimentación

Un signo que buscar es si tu adolescente ha comenzado a adoptar rituales de alimentación o comportamientos extraños de alimentación. Los rituales de alimentación incluyen comportamientos tales como, cortar las alimentos en pequeños trozos, arreglar los alimentos en ciertos patrones, o medir constantemente la comida. Otros rituales de alimentación pueden incluir el uso de los mismos utensilios o solo comer los alimentos en un orden específico.

Esos rituales pueden ser señales de alerta de anorexia nervosa y también puede ser una señal temprana del trastorno por atracón. Es importante notar que la presencia por sí sola de rituales no necesariamente indica un trastorno alimenticio, pero es algo que considerar en el contexto de los demás comportamientos y actitudes de la persona hacia la comida y el peso.

Uso excesivo o inusual de condimentos y bebidas

Otro signo de un trastorno alimenticio potencial es si tu adolescente está usando condimentos y/o bebidas en una forma que es excesiva o extraña. Por ejemplo, si notas que tu adolescente está usando una cantidad excesiva de mostaza, sal u otras especias en su comida sería una señal de alerta de que podría estar luchando con un trastorno alimenticio.

Además, una señal de alerta de que tu adolescente puedes estar luchando con un trastorno alimenticio es si comienzan a abusar de las bebidas, tales como gaseosas dietéticas, o café en un intento de sentirse llenos.

Preocupación por el peso, tamaño del cuerpo y comida

Otras señales de alerta que buscar es si tu adolescente de repente parece preocupado con pensamientos sobre su peso, tamaño corporal, y comida. Por ejemplo, si tu hijo tiene un intenso temor por aumentar de peso este es un signo de que podría estar sufriendo de un trastorno alimenticio.

Además, si tu adolescente decide que está cambiando dramáticamente sus hábitos alimenticios es importante tomar nota y observar su motivación y la rigidez de sus hábitos. Por ejemplo, tu adolescente de repente puede proclamar que “no está comiendo carbohidratos”, o se ha convertido a vegetariano (sin ningún historial de un interés en esto desde un punto de vista ético).

Otra señal de alarma puede ser si aparentemente se apegan solo a algunas “comidas seguras”, fijarse en el contenido de grasas de las comidas, acaparar comidas, cocinar comidas elaboradas para otros pero no las comen, o van al baño frecuentemente justo después de comer. Adicionalmente, si comienzas a notar que grandes cantidades de comida se está desapareciendo este también podría ser otro signo importante que buscar.

Se aíslan de las personas o pierden interés en cosas que disfrutaban previamente.

Otro indicador de un adolescente que puede estar luchando con un trastorno alimenticio es si se vuelven socialmente retraídos y comienzan a aislarse. Es una señal de alarma de que puede haber un problema más profundo  si tu adolescente ya no quiere socializar y en cambio es consumido con recetas de investigación, ir al gimnasio, y/o hablar sobre comida, calorías, “comer limpio” o hacer dieta.

Cuando alguien está luchando con un trastorno alimenticio con frecuencia su trastorno alimenticio se convierte en su relación principal y comienza a tomar el lugar de las relaciones reales de la vida.

Si notas cualquier de estas señales de alarma, y sospechas que tu adolescente puede estar luchando con un trastorno alimenticio, es crítico que busques un profesional en tratamientos para trastornos alimenticios. Ellos pueden evaluar a tu hijo y ver si están luchando y de ser así, proporcionar un tratamiento.

También es importante notar que no puedes determinar si alguien está luchando con un trastorno alimenticio basado en su peso. Los trastornos alimenticios no discriminan y las personas que están luchando vienen en todas las formas y tamaños.

Finalmente, es importante que puedas ser comprensivo contigo mismo. No es tu culpa que inicialmente hayas omitido las señales de alarma. Además, los padres y familiares no causan trastornos alimenticios; sin embargo, pueden ser unos aliados increíbles y fuentes de apoyo para sus hijos en recuperación.

5 Formas de Diferenciar Entre la Tristeza y la Depresión

Las personas algunas veces piensan que la diferencia entre la tristeza y la depresión es un grado – como si las personas que se sienten tristes miden uno en la escala “sentimientos con los que es difícil lidiar”, mientras que las personas deprimidas suben en algún punto entre siete y 10. Pero la realidad es mucho más compleja; las diferencias entre la tristeza y la depresión no es tanto una cuestión de “seriedad” de sentimientos ya que son una combinación de factores relacionados a la duración, síntomas e impactos en el cuerpo.  La tristeza es parte del espectro normal de las emociones humanas, y es importante sentirse libre de experimentarla en momentos adecuados (como cuando murió David Bowie, por ejemplo, o cuando eres abandonado). La depresión es una bestia completamente diferente: es una enfermedad mental que no sigue ninguna regla emocional “normal”.

Una de las distinciones más importantes entre la tristeza y la depresión total es la amplitud de sus efectos sobre el cuerpo y la mente. Para la descripción de un diagnóstico completo de las características de la depresión, debemos revisar su definición en el DSM-IV, el texto usado como base para diagnosticar condiciones alrededor del mundo. Entre los profesionales médicos, la depresión es llamada, Trastorno Depresivo Mayor, y viene con una combinación de nueve síntomas diferentes, que van desde pérdida de peso hasta fatiga. Para calificar, debes haber experimentado al menos cinco de ellas, y debes experimentarlas cada día por un periodo de tiempo sostenido. Vamos a entrar en los esenciales de esta lista, pero una cosa que debemos sacar de aquí es que la depresión es mucho más que una experiencia general de tristeza.

Así que si te estás preguntado si estás deprimido o solo un poco desanimado, aquí hay seis preguntas para hacerte a ti mismo.

¿Todavía Puedes Disfrutar de las Cosas que Te Gustan?

Tristeza: Estar seriamente desanimado puede ser terrible, pero incluso si estás triste, todavía puedes disfrutar de cosas como un pastel, los maratones de las Chicas Gilmore u otras cosas que amabas en el periodo anterior a que tu tristeza te golpeara. Puede requerir un poco de persuasión, pero lo haces al final.

Depresión: Uno de los aspectos más importantes de la depresión es la experiencia de la anhedonia, o falta de interés o disfrute en cosas y actividades de las que una vez obtuviste placer. Si amabas absolutamente el kickball/escribir/hacer grafitis en edificios embrujados por la noche, y ahora parece que no puedes atravesar la niebla de la tristeza para sentirte emocionado por ellos otra vez (de hecho, probablemente parecen ser inútiles), probablemente estás experimentando depresión.

¿Tus Emociones se Deben a un Evento o Cosa Específico?

Tristeza: Esto es algo interesante, porque no hay una línea distintiva – puedes sentirte triste por cosa que no puedes enumerar. Sin embargo, con frecuencia la tristeza es específica en su causa: la muerte de un familiar, un trastorno o cambio, nostalgia, la enfermedad de un amigo, lo que sea.

Depresión: Seamos claros aquí: los episodios depresivos todavía pueden ser detonados por eventos específicos. Pero la persona deprimida está especialmente preparada para reaccionar mal a un evento negativo, y después que esto ocurre, con frecuencia experimentan una sensación de depresión y miseria más profunda y más general que dura más allá de los límites “normales”. Además, la depresión puede aparecer sin una razón aparente.

¿Estás Manteniendo Rutinas de Alimentación y Sueño Normales?

Tristeza: Puedes estar muy alterado después de un rompimiento o cuando experimentas la tristeza en general, pero en total, todavía puedes mantener tu deseo de comer tu desayuno, hacer ejercicios si quieres o dormir más o menos como estaba planeado.

Depresión: Esta es una de las definiciones de DSM-IV. La depresión a menudo está asociada con una seria interrupción de los patrones normales de alimentación, patrones de sueño, o ambos. Puedes volverte un insomne, o dormir todo el día y no querer salir de la cama. Las interrupciones de alimentación con frecuencia son una manifestación del pensamiento “nada tiene sentido” de la depresión; ¿cuál es el punto de preparar una cena saludable, o comer algo en absoluto?

¿Experimentas Variaciones en tu Desánimo?

Tristeza: El desánimo no es una sentencia de vida (aunque muchas canciones clásicas de jazz puedan decirnos lo contrario). Y hay espacio para que se alivien; tienes periodos donde no te sientes triste en absoluto, como mientras haces algo que te distrae, por ejemplo.

Depresión: En la depresión moderada, el desánimo es consistente durante el día, aunque puedas tener momentos brillantes algunas veces. En la depresión severa, el episodio depresivo es constante, diario y aparentemente implacable.

¿Experimentas Pensamientos de Auto Castigo o Extremadamente Auto Críticos?

Tristeza: Mientras que puedes sentirte responsable y un poco culpable por algo malo que hiciste, con frecuencia no experimentas ninguna sensación permanente de inutilidad o culpa.

Depresión: La depresión tiene su propio anfitrión especial de acompañamiento a través de los patrones, algunos de los cuales son particularmente extraños. Una de sus características más distintivas es que sus pensamientos increíblemente con frecuencia se convierten en un auto-castigo; es difícil verte a ti mismo como cualquier cosa que no sea podrido, malo, inútil y culpable de todo. Buscar ayuda para la depresión siempre es importante, pero es especialmente apremiante si estás tratando con estos síntomas.

¿Puede el dinero comprar la felicidad?

Puede, si sabes cómo gastarlo. Una investigación ha demostrado que sin importar cuál es tu ingreso, gastar dinero en algunas cosas concretas pueden hacer que seas más feliz. Puede que el dinero directamente no de la felicidad, pero si sabes como invertirlo de manera correcta tendrás una vida más plena.  Sigue leyendo para descubrir cuáles son.

dinero felicidad

Gasta dinero en experiencias

Gastar dinero en experiencias como un viaje, una buena cena o un espectáculo, pueden hacerte más feliz que comprar un objeto material, sin importar lo caro que sea.

Invita a tus seres queridos

Un estudio de la Universidad de Harvard, concluyó que gastar dinero en otras personas provocan que aumenten nuestro bienestar físico y mental. Algunos participantes de ese estudio, tenían que gastar dinero en los demás, mientras que otros tenían que gastarlos en sí mismos. Aquellos que lo gastaron en los demás, eran más felices al final del día que aquellos que lo habían gastado en sí mismos.

Derrocha en pequeñas cantidades

Todos experimentamos una pequeña ráfaga de felicidad cuando nos compramos algo. Un estudio recomienda gastar en pequeñas cantidades, porque si compras algo costoso, cuando te acostumbres a ello al pasar el tiempo se convertirá en un objeto más. Si gastas cantidades más pequeñas en varios caprichos, podrás experimentar esa ráfaga de felicidad con más frecuencia.

Dona algo de dinero

La donación de dinero tiene dos beneficios, ayudar a los necesitados y aumentar tu propia felicidad. Un estudio demostró que dar dinero a la gente, activa los centros de nuestro cerebro que están asociados con el placer y la recompensa.

Paga tus deudas antes

Cuando vas de fiesta o de compras, intenta pagar por adelantado y no a crédito. El placer de disfrutar tu compra se atenúa con el dolor de tener que pagarla. Una vez hayas realizado el pago, ya no tendrás que preocuparte y podrás disfrutar de tu compra en paz. La deuda se asocia de manera negativa, ya que causa ansiedad y depresión.

¿Cómo puede el estrés laboral afectar a nuestra salud mental?

estrés en el trabajo

Nuestro trabajo tiene un efecto enorme en nuestra salud física y mental, que puede ser positivo o negativo, el estrés laboral es muy perjudicial para nuestra salud.

El desempleo o la pérdida de un trabajo pueden afectar a nuestra salud de forma dispersa, pero también lo puede hacer estar en el trabajo equivocado o no tener unas condiciones de trabajo adecuadas. El trabajo de una persona juegan un papel importante en su bienestar mental, así que te vamos a mostrar algunos consejos para manejar el estrés laboral. La presión excesiva en un trabajo puede interferir con nuestra productividad, confianza y comportamiento. El estrés puede provocar incluso enfermedades mentales, como la depresión, la ansiedad y puede generar dependencias a las drogas.

Estos son algunos de los factores que pueden contribuir al estrés:

• Las largas horas de trabajo

•Los largos desplazamientos

• Salario bajo

• La falta de autonomía

• La monotonía

• La falta de reconocimiento de sus superiores

• Falta de seguridad en el empleo o la imposibilidad de crecimiento futuro

En Australia se realizó un experimento en el año 2011 que demostró que estar en un mal trabajo es mejor para nuestra salud mental que no tener con el tiempo el estrés comienza a manifestarse en todos los aspectos de nuestra vida. Incluso algunas veces, este estrés puede ser tal que la persona puede sufrir una crisis nerviosa. Para evitar esto es importante reconocer los signos del estrés y de hacer algunos cambios tanto en nuestras vidas personales como profesionales, antes que provocarnos un daño mayor.

Puedes utilizar estos consejos para ayudar a combatir el estrés relacionado con el trabajo:

  • Mantengo un estilo de vida saludable, con ejercicio físico, una dieta nutritiva y duerme lo suficiente. Evite las sustancias adictivas.
  • Dale prioridad a tus tareas, prográmate de forma adecuada. No te comprometas de forma excesiva y toma descansos con regularidad.
  • Crea un ambiente de trabajo agradable. Comunicarte con tus compañeros para resolver los conflictos laborales de forma positiva.
  • Sé generoso con los elogios a los compañeros y reconoce el esfuerzo de todos.
  • Identifica las señales del estrés y actúa cuando los detectes, incluso pide ayuda profesional si lo requieres.

Cómo superar la depresión.

La depresión es un estado de la mente el cual te hace sentir triste, disgustado y sin ilusión alguna. Con el tiempo terminas quedando atrapado en una situación en la cual no hay nada que pueda hacerte sentir mejor. La depresión es bastante común y es fácilmente tratada, aunque esta enfermedad es retorcida, ya que te hace mantenerte alejado de las cosas que podrían empezar a hacerte sentir mejor.

La persona que sufre la depresión acaba con la autoestima por los suelos, sin motivación alguna ni tampoco energía, y por lo tanto esto es un círculo vicioso que hace a la persona sentirse más deprimida. La depresión se debe tratar como cualquier otro desorden físico y poner empeño en solucionarlo. El tratamiento ayudará al paciente a volver a un estado mental adecuado y a salir de la depresión.

Como superar una depresión

1. Conecta con tu lado emocional

Todos los días pasamos a través de una montaña rusa de estados de ánimos. Puede que estemos radiantes y contentos un día y al siguiente día sentirnos tan mal como si nos hubiese atropellado un camión. La mayoría de los días nos encontramos en un punto intermedio entre esos sentimientos. Si nos observamos por dentro seremos capaces de identificar los patrones de estas emociones una vez nos sintamos deprimidos, será fácil recordar de que es tan sólo una fase. El saber de que algo es temporal nos hará que sea más fácil sobrevivir y superar el mal momento.

2. Busca el lado positivo de las cosas

Nuestro estado de ánimo depende del tipo de pensamientos que tengamos, que a su vez depende mucho en el tipo de persona que nos rodea. Si estamos rodeados por personas que son negativas o cínicas, tendemos a tener los mismos pensamientos que estas personas. Tenemos que asegurarnos de buscar de forma intencionada relacionarnos con personas que sean positivas y compartir sus mismos pensamientos, comprender como ven el mundo. Al final tenderemos a contagiarnos por sus pensamientos positivos y nos sentiremos mejor y mejoraremos nuestra salud mental.

3. Cambia el ambiente que te rodea

Cuando una persona está deprimida, empieza a asociar su estado de ánimo con las cosas que la rodea. Es fácil asociar los problemas que tenemos con las cosas que nos rodean. Hacer pequeños cambios en casa o en nuestro trabajo, como cambiar el orden de nuestro escritorio, añadir más luces,etc, puede marcar una gran diferencia. No se requieren cambios drásticos, tan sólo pequeños ajustes y nuestro estado de ánimo puede cambiar.

4. Dormir las horas adecuadas

Dormir bien por las noches es esencial para el cuerpo y la mente. Te ayuda a sentirte activo. No tomes ni alcohol ni cafeína antes de ir a dormir, y puedes tomar un baño con agua caliente para relajar el cuerpo y dormir mejor. Apaga todas las luces y la televisión si tienes una en tu dormitorio. Intenta no realizar actividades muy estresantes ni entrenamientos que requieran de mucha intensidad. Para dormir bien necesitas tener el cuerpo cansado y la mente en calma.

 5. Realiza actividades sociales

Relacionarte con la gente que tenemos a nuestro lado nos ayudarán a superar la depresión. Ir al cine, a museos, a comer fuera, o incluso quedar con unos amigos para tomar café nos ayudará a sociabilizarnos y nos hará que nos olvidemos de nuestros problemas. Mantente unido con tu familia y amigos en el mundo real, no online. Ellos tienden a actuar como un sistema de apoyo cuando los necesitas y así es más fácil para mantener alejado el sentimiento de la soledad.