Cómo detectar posibles trastornos mentales

En muchas ocasiones los trastornos mentales se conciben casi como un tema tabú del que no hay que hablar más que en la intimidad. Y, aunque es cierto que no son temas para comentar con cualquiera, tampoco hay de qué avergonzarse en ningún caso. A principios de año el Instituto Nacional de Estadística arrojaba un poco de luz sobre este asunto y revelaba que un 25% de los españoles padece, ha padecido o padecerá una enfermedad mental. En esta situación que vive el país ha tenido mucho que ver, como era de esperar, la crisis económica que ha llevado a que muchas personas se vean sometidas a más estrés del habitual y a tener que lidiar con situaciones a las que no estaban acostumbrados. Obviamente, en el momento en el que se nota que algo no va como debería lo mejor es acudir a los profesionales.

Son los psiquiatras los que pueden determinar si se padece algún tipo de enfermedad y dar con la correcta para su correspondiente tratamiento. Se aconseja, así mismo, que se busque uno que quede cerca para poder realizar consultas personales, de ser necesario. Por ejemplo, si se reside en la capital, lo mejor es emplear el buscador de Internet con los términos ‘psiquiatra Madrid‘ y escoger aquel que de más confianza o esté mejor valorado. Vamos a tratar de resumir aquellos aspectos que suelen ser relevantes para darse cuenta de que algo está pasando.

  1. Ansiedad. La ansiedad no es mala de por sí, si se sabe llevar. Es una reacción natural de las personas ante situaciones de estrés. El problema viene cuando la ansiedad se apodera de esa persona quien llega a tener ansiedad, incluso, ante situaciones que no suponen ninguna amenaza. Este tipo de personas suelen ser un poco más nerviosas y muestran su angustia de una u otra forma. De reprimirlo, puede ser peor y que el ataque de ansiedad llegue cuando menos se le espera, lo que lleva a más ansiedad de por sí. Alguna de las áreas de la vida cotidiana (o varias de ellas) se suelen ver trastocadas.
  2. Cambios en el estado de ánimo. Hay personas que pasan de estar alegres a tristes y, otra vez, alegres en un abrir y cerrar de ojos y eso suele ser síntoma de algo más. Esto puede indicar algún tipo de trastorno como un trastorno bipolar o depresivo.
  3. Cuestiones alimentarias. Sí, el plano físico influye en el mental y viceversa. En un mundo creado donde la imagen tiene que ser perfecta de acuerdo a unos cánones preestablecidos, de no cumplirlos puede suponer que haya personas que tomen medidas perjudiciales para su salud creyendo que así estarán mejor o que serán más aceptadas por la sociedad (hablamos de cuestiones como anorexia o bulimia)
  4. Trastorno antisocial. Las personas que lo padecen suelen evitar el contacto con otras personas y sus conductas pueden ser muy radicales, incluyendo violencia, mentiras, agresividad o robos.

Por supuesto, hay muchos otros síntomas que pueden indicar que algo ocurre. Lo más importante es que uno mismo (o quien esté alrededor) se den cuenta de esto y acudan a un especialista. No hay nada de lo que avergonzarse, pero, de vez en cuando, todo el mundo necesita ayuda para salir de una determinada situación y dejarlo sólo puede acarrear mayores problemas.

7 Remedios Naturales para Curar la Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP)

La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es un síndrome clínico que causa dolor y molestias en la región pélvica en las mujeres. Por lo general la condición es causada por una infección en uno de los órganos pélvicos de la mujer: el útero, los ovarios, las trompas de Falopio y el peritoneo (la membrana que cubre la cavidad abdominal).

Las personas por lo general contraen el EIP cuando cierta bacteria alcanza los órganos reproductivos de la mujer a través de la vagina o la cerviz. Mientras que los patógenos transmitidos sexualmente tales como Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae  son una causa común para el EIP (alrededor de uno de cada cuatro casos de EIP de debe a infecciones transmitidas sexualmente (ITS), las bacterias que habitan normalmente en el área vaginal también pueden llegar a los órganos reproductivos de las mujeres e infligir la enfermedad inflamatoria pélvica. Así, el EIP en realidad es bastante común y si lo tienes, realmente deberías probar nuestros remedios caseros para la enfermedad inflamatoria pélvica  junto con la recomendación de tu médico.

Síntomas de la Enfermedad Inflamatoria Pélvica en las Mujeres

Ya que la enfermedad inflamatoria pélvica puede ser transmitida a través las relaciones sexuales debido a los patógenos ITS, muchas personas piensan que la condición es experimentada por hombres y mujeres. Sin embargo, el hecho es que los hombres no pueden contraer EIP porque es causada por una infección en los órganos pélvicos femeninos. Debido a que la enfermedad puede ser causada por la actividad sexual, el EIP es más común en las mujeres sexualmente activas de 15-25 años. Los hombres pueden llevar los patógenos trasmitidos sexualmente, pero no pueden contraer EIP.

Debido a que no existen pruebas médicas para el EIP, el diagnóstico de la enfermedad inflamatoria pélvica solo ocurre debido a la presencia y severidad de los síntomas. El EIP agudo es una aflicción más repentina y severa, mientras que el EIP crónico es más suave y menos severo.

El síntoma del EIP más común es el dolor en la parte baja de abdomen; otros síntomas incluyen una fiebre más alta que 100.4 ºF; dolor durante las relaciones sexuales, dolor al orinar; descargas vaginales con mal olor; periodos menstruales irregulares; dolor en el abdomen superior e inferior.

El tratamiento inmediato después del diagnóstico es crucial para prevenir complicaciones a largo plazo causadas por EIP, tales como infertilidad, dolor pélvico a largo plazo, y la formación de tejidos de cicatrices dentro y fuera de las trompas de Falopio.

Remedios Caseros para la Enfermedad Inflamatoria Pélvica

Un tratamiento natural para el EIP puede estar compuesto de varios remedios caseros junto con el plan de tratamiento convencional prescrito por el médico. Sin embargo, asegúrate de consultar los lineamientos del tratamiento para el EIP de tu doctor cuando diseñes tu plan de tratamiento suplementario. Aquí hay varias formas en las cuales puedes ayudar a tu cuerpo a luchar contra el EIP y recuperarse totalmente de la infección:

Una dieta rica en calcio y antioxidantes

Consumir una dieta saludable y nutritiva es el primer paso para ayudar a tu cuerpo a recuperarse de la infección bacteriana responsable del EIP.

Querrás consumir alimentos ricos en calcio, tales como vegetales de hojas verde oscuro como espinacas, col rizada, brócoli, frijoles y almendras. Los productos lácteos y la leche por lo general son la mejor fuente de calcio, pero es posible que tengas que depender de las fuentes herbales si eres alérgica a ellas.

Los alimentos ricos en antioxidantes como los arándanos, cerezas, tomates, calabacín y pimiento morrón también ayudarán al proceso de recuperación en virtud de sus propiedades anti-inflamatorias. Puedes tener acceso a un amplio rango de antioxidantes como las vitaminas C y E, selenio, y los carotenoides (ejemplo, beta-caroteno, licopeno, luteína y zeaxantina) a través del consumo de una amplia variedad de frutas y vegetales.

Un multivitamínico diario

Debido a que las altas dosis de los suplementos de antioxidantes han sido vinculadas a riesgos de salud y pueden interactuar con ciertas medicinas, lo mejor sería obtener antioxidantes de sustancias naturales. Si eres incapaz de obtener los nutrientes suficientes a través de tu dieta, entonces, deberías depender de un multivitamínico diario que contenga  vitaminas A, complejo B, C, E y cantidades mínimas de minerales como magnesio, calcio, cinc, y selenio.

Ácidos Grasos Omega-3

Asimismo, los ácidos grasos omega-3 también pueden ayudarte a reducir la inflamación. Puedes confiar en las cápsulas de aceite de pescado (1-2 cápsulas al día), u obtener ácidos grasos omega-3 de fuentes alimenticias tales como linaza, semillas de chía, salmón, carne de res, nueces, tofu y sardinas.

Suplementos de Probióticos (que contienen Lactobacillus acidophilus)

Tomar un suplemento de probióticos que contenga entre 5 y 10 mil millones de UFC (unidades formadoras de colonias) al día te ayudará a mantener la salud de tu sistema gastrointestinal e inmune.

Aceite de Semilla de Pomelo (Citrus paradisi)

Consumir una cápsula de 100 ml de aceite de semilla de pomelo al día (o entre 5 y 10 gotas en tu bebida favorita) te ayudará a impulsar tu sistema inmune para combatir la inflamación con sus propiedades antibacterianas.

Té Verde (Camellia sinensis)

Puedes beneficiarte de las propiedades antioxidantes del té verde consumiendo entre 250 y 500 mg de extracto estandarizado cada día, o bebiendo tés hechos de hojas de té verde.

Uña de gato (Uncaria tomentosa)

Su actividad antibacteriana y antimicótica ayudará con la inflamación, pero consulta a tu doctor si estás tomando medicamentos para la presión arterial, o si tienes leucemia o una enfermedad autoinmune. Toma un extracto estandarizado de 20 mg tres veces al día.